Por Carlos Alonso
Existen parámetros para hablar del cine español, en la que muchos directores siguen los mismos caminos, para conseguir con mayor o menor éxito su pretensión cinematográfica. Mariano Barroso es diferente. Mariano produce “made in spain” en versión “made in usa”.
Normalmente se rueda una película y con un poco de fortuna y, un considerable apoyo de marketing, traspasa las fronteras y consigue proyectarse en mercados más exigentes. Los grandes del cine español, tienen abierta la puerta y parten de esa premisa anterior. Pero los modestos, dependiendo de la diosa fortuna, consiguen que su producto sea nacional o internacional.
Sin embargo, Mariano Barroso, utiliza una formula diferente. Rueda fuera de nuestras fronteras y utiliza actores ya internacionales. Es un producto español, pero con grandes dosis extranjeras. Una vez más, en su filmografía, ocurre en “Hormigas en la boca”.
Una historia de finales de los cincuenta, en la Cuba de antes de la revolución. La narración que presenta es original de su hermano Miguel, titulada “Amanecer con hormigas en la boca”, ambientada en La Habana del General Batista.
El thriller cuenta con la participación de Ariadna Gil y Eduard Fernández, junto con el cubano Jorge Perugorria, se retrocede medio siglo para recrear a un atracador de bancos que, después de cumplir condena, se traslada a vivir a la capital cubana, donde se encuentra un clima de crimen y violencia, argumento que utiliza Barroso, autor de “Éxtasis” y “Los lobos de Washington”, para regresar con cine negro en estado puro.
Directores de la talla de Sidney Pollack y Francis Ford Coppola: rodar en Cuba, al igual que el español Mariano Barroso que construye una convincente historia dotada de los mejores elementos del cine negro y con una no del todo típica historia de amor. Además, introduce con gran maestría numerosos guiños al espectador, teniendo la cinta episodios auténticamente graciosos cercanos a la comedia loca.
”Hormigas en la boca” es una película plagada de buenos detalles, siendo mucho más contundente en su desarrollo que sobre su punto de partida. Una cinta que se mantiene constante en todo su metraje y que no presenta altibajos destacables.
En el reparto tres grandes actores. Eduard Fernández, el popular cubano Jorge Perugorria y una Ariadna Gil que puede recibir la parte negativa de la película. En su personaje de Julia se confunde la falta de calidad interpretativa con la escasez de definición de su personaje. Siendo el lastre del filme, junto con ese equivoco desenlace. De Ariadna cada uno sacará sus propias conclusiones. |