Por
Carlos Alonso
Alto standing. Se podría definir este filme reconocido en Berlín con el Oso de Oro y el premio de la crítica. Sin olvidar las nominaciones a los premios del cine europeo. Tampoco debemos despreciar, el reconocimiento obtenido por su director, Fatih Akin que ya consiguiera el reconocimiento de crítica y festivales con su anterior película “kurz und schmerzlos”.
Como cine independiente y a diferencia del cine americano “Contra la pared” trata una historia dramática que tiene lugar en un ambiente barriobajero donde la falta de estabilidad es el principal punto de partida. Por ello, la película ofrece un retrato fidedigno del ambiente en el que viven los jóvenes turcos nacidos en Alemania. Una recreación del ambiente donde se muestra la intolerancia y la injusticia social.
Lejos del documental o del informe, la historia narra una situación social real. Donde el valor del filme, esta en como se traslada la historia a la gran pantalla con el arte de la cinematografía. Quizá por ello, esta película es para un público muy especial, aquel que prima el arte en pos de la historia. Que pasa del espectáculo y se recrea en los planos y en forma de contar la historia.
Una historia con miles de anécdotas y curiosidades, que no ha lugar contar en estas líneas, pero que enardece un filme de bajo presupuesto, que suple con entrega y originalidad la falta de medios. No en vano, su director visceral e intuitivo, se ha empeñado en contar la historia en orden cronológico, tal y como sucedió la historia real, con el objeto de que los intérpretes se metieran en la piel de los personajes.
Esta manera personal de contar la historia, ha hecho que los personajes protagonistas, de lo más deprimidos y sin rumbo, sean alemanes de ascendencia turca, como el propio Akin. Esto le permite crear una atmósfera cercana, real, puesto que se nota que el cineasta sabe perfectamente qué terreno pisa en cada momento. Esta recreación de la mezcla de culturas y ambientes, así como determinados momentos de lo más inspirados de los actores principales, son lo más destacable de esta producción de bajo presupuesto que pierde puntos por la excesivamente rocambolesca trama principal
Como curiosidad de esta historia, los protagonistas. Por un lado, el actor Birol Ünel, que puedo ser detenido en suelo turco por tener antecedentes como prófugo y que la publicidad obtenida al conseguir el Oso de Oro en Berlín se vio reemplazada por la polémica, cuando la prensa amarilla alemana, descubrió que la actriz Sibel Kekilli había participado en varias películas pornográficas con un pseudónimo.
Calidad en el filme, dirigido para unos pocos.