| | | Pozos de Ambicion |
(There Will Be Blood, 2007)
EE.UU. - 158 minutos Drama
Director: Paul Thomas Anderson
Actores: Daniel Day-Lewis, Martin Stringer, Matthew Braden Stringer, Jacob Stringer, Joseph Mussey, Barry Del Sherman, Harrison Taylor, Stockton Taylor, Paul F. Tompkins, Dillon Freasier, Kevin Breznahan, Jim
Producción: Joanne Sellar, Paul Thomas Anderson, Daniel Lupi Distribuidora: BuenaVista Int. España
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| Sinopsis |
El éxito llama a Daniel Plainview, que pasa de ser un minero extremadamente pobre que cría a su hijo sin ninguna ayuda a convertirse en un magnate del petróleo hecho a sí mismo.
Gracias a un misterioso soplo, Plainview descubre la existencia de un mar de petróleo bajo la tierra de un pequeño pueblo del oeste, y se lleva a su hijo, H.W., a probar suerte en el polvoriento Little Boston. Y es este pueblo perdido, en el que la única diversión gira en torno a la Iglesia Pentecostalista del carismático pastor Eli Sunday (Paul Dano), donde Plainview y H.W. van a dar el golpe de sus vidas. Pero a medida que el petróleo los va haciendo cada vez más ricos, los conflictos van apareciendo: la corrupción, la mentira y las ingentes cantidades de petróleo, pondrán en serio peligro valores humanos como el amor, la esperanza, la solidaridad, la confianza, la ambición e incluso el vínculo entre padre e hijo.
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| Comentarios |
Por Carlos Alonso
En muchas líneas anteriores he comentado que algunas películas no merecen la pena pasar por taquilla, puesto que el precio de la entrada (uno de los motivos por los que cada vez vamos menos al cine) no es equivalente con el producto ofrecido.
Hoy empiezo diciendolo al revés, pasen por taquilla para disfrutar de “Pozos de ambición”. Un argumento práctico, es la duración de la proyección: 159 minutos. Otro, la calidad de la película, permítanme que les cuente.
Basada en "Oil!" una novela de Upton Sinclair, autor muy conocido en los Estados Unidos bien merece el reconocimiento de la Academia Americana en las estatuillas nombradas como mejor película y director.
¿Las razones? Empecemos por la historia. El retrato perfecto a todos los niveles de la gran explosión industrial, social, económica y de todo tipo que vivió Estados Unidos a principios del siglo pasado y como describe al protagonista, que pasa de buscador de plata a magnate del petróleo y pastor de su propia iglesia evangélica.
Si difícil es contar una historia con el paso de los años, al menos en esta ocasión, se convierte en fácil si la acompaña una banda sonora especial, complementaria a la historia y creadora de las diferentes atmósferas por donde transcurre la acción.
En el capítulo de interpretaciones. Podemos escribir de Paul Dano. Podremos decir elogios y maravillas de su registro de adulto siendo un adolescente. Del que disfrutamos, alabamos y sentimos orgullo es del nominado Daniel Day-lewis capaz de aglutinar las mejores sensaciones de su personaje, convirtiéndole en un “conocido de siempre y del que sabemos todo”.
Más. Las técnicas utilizados por Paul Thomas Anderson, el director, la convierten en una definición de ese escondido y poco habitual cine de autor. Se describen los diferentes pasos en la narración, incluso definiendo historia y personajes flanqueados por una sublime presentación de los recuerdos con movimientos clásicos de cámara, de arriba abajo y viceversa, poco habituales en el cine actual.
En fin, una película de sensaciones, con una historia convencional y recomendada a los amantes del cine muy bueno. |
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