| | | Flyboys, Heroes del Aire |
(Flyboys, 2006)
EE.UU., Francia - 140 minutos Acción
Director: Tony Bill
Actores: James Franco, Scott Hazell, Mac Mcdonald, Philip Winchester, Jean Reno, Todd Boyce, Karen Ford, Michael Jibson, Ruth Bradley
Producción: Dean Devlin, Marc Frydman Distribuidora: Filmax
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| Sinopsis |
Año 1916: hace casi dos años que estalló la Primera Guerra Mundial. En el frente occidental, las potencias aliadas de Gran Bretaña y Francia se están viendo superadas ante los ataques alemanes y están muriendo millones de personas. Los Estados Unidos se están manteniendo neutrales y aislados, y prefieren que Europa resuelva sus propios asuntos de guerra. Pero un grupo de americanos han viajado voluntariamente a Europa para alistarse junto a los Aliados, en calidad de conductores de ambulancia y miembros de la Legión Extranjera Francesa. Pronto, algunos de estos voluntarios formarán su propio escuadrón para enfrentarse a unos pilotos alemanes mejor equipados y ayudar al esfuerzo de los Aliados.
El tejano Blaine Rawlings sufre el desahucio de su rancho familiar de 900 acres y encuentra su nuevo futuro en la noticia de un periódico que informa de la Escuadrilla de héroes. El recluta Higgins, de la Legión Extranjera Francesa, se pasa del cuerpo de conductores de ambulancia al escuadrón de combate. El natural de Nebraska William Jensen, hijo de un oficial de Caballería, se alista para mantener la tradición militar de la familia. Por su parte, Briggs Lowry se une al escuadrón para hacer algo de provecho con su vida, sucumbiendo a las presiones de su rico y poderoso padre. Eddie Beagle, un personaje fanfarrón incapaz de disparar recto que parece que está escapando de su pasado. Eugene Skinner, un expatriado americano negro, desea defender Francia, un país que le ha demostrado tolerancia permitiéndole competir y convertirse en un campeón de boxeo, mientras que en EEUU no le habrían permitido ni acercarse a un avión.
Durante las semanas iniciales de la instrucción, Rawlings conoce al jefe de escuadrón Reed Cassidy, un joven de 28 años que ya se ha convertido en un veterano del vuelo de combate. Cassidy ha experimentado en primera persona los peligros de este nuevo combate aéreo y sabe que son pocos los que sobrevivirán. Objeto de respeto y misterio, Cassidy, el número uno de la Escuadrilla, ha desafiado a la suerte y ya cuenta con más de 20 abatidos… a costa de su propia inocencia.
Bajo el mando del capitán francés Georges Thenault, los pilotos franceses ponen a los americanos en marcha mediante un vigoroso entrenamiento de preparación para su primer combate aéreo. Mientras los chicos se entrenan para manejar lo último en biplanos franceses, el Nieuport 17, rápidamente se dan cuenta de la gravedad de su situación: la esperanza de vida de un piloto es de tres a seis semanas. Se enteran de que los alemanes les superan en número y en capacidad de combate militar. Incluso se les han denegado los paracaídas, ya que los militares valoran más los aviones que las propias vidas de los pilotos.
El combate no tardará en comenzar, y Rawlings y sus compañeros se enzarzan en una rabiosa lucha aérea con unos resultados devastadores que van más allá de sus peores expectativas. Los expertos pilotos alemanes, con sus superiores Fokker, llegan de la nada para derribar con facilidad a los aviones franceses. La terriblemente corta esperanza de vida de los pilotos se confirma con cada nuevo entierro en el cementerio de la Escuadrilla.
Entre batalla y batalla, Rawlings encuentra momentos de esperanza y felicidad al conocer y enamorarse de Lucienne D’Arcy, una muchacha francesa que vive en una localidad cercana con sus sobrinos, huérfanos de guerra. A través de ella, Rawlings aprende de primera mano los costes que conlleva la guerra, al ver lo afectada que ha quedado la joven y su familia. Cuando la granja de Lucienne se ve rodeada por la infantería alemana, Rawlings lo arriesga todo para salvarla. Poco después, deberá decir adiós a su nuevo amor, en tanto que el caos de la guerra les engullirá.
A medida que los pilotos van sobreviviendo se reagrupan y se preparan para su siguiente enfrentamiento, Rawlings y sus valientes pilotos se ven obligados a dejar atrás sus miedos en más mortales batallas, y todos aquellos principios idealistas pasan a un segundo plano para dejar lugar a una sola premisa: seguir vivo y ayudar a salvar a sus camaradas y amigos.
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| Trailer |
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| Comentarios |
Por Carlos Alonso
El cine, entendido como negocio, implica la búsqueda de la formula de éxito. Que curiosamente ha sido argumento de títulos cinematográficos. En “Flyboys, héroes del aire” podemos entenderlo como tal, obteniendo con componentes de la formula los siguientes elementos.
El director. Tony Bill. Un veterano en el mundo del celuloide, que tras años de experiencia como actor con nombres tan populares como Sydney Pollack, Terrence Malick, Steven Spielberg o Francis Ford Coppola se pone detrás de las cámaras para ofrecernos una historia sobre los inicios de la aviación de combate.
Un argumento. "Flyboys" relata la historia del escuadrón LaFayette, un grupo de americanos que se fueron a luchar junto a los franceses en la primera guerra mundial, cuando Estados Unidos aún no había decidido entrar en combate. Una historia que pueda ser lo más original posible, que sea atractiva y del gusto de la mayoría, sin caer en tópicos o capítulos de títulos exitosos (digo capítulos, cuando quiero interpretar continuaciones de películas taquilleras).
Unos protagonistas. Si conseguimos estrellas populares que no sean de primer orden. Conseguiremos un producto más barato y fácil de rentabilizar. Jean Reno, “El código da Vinci”; por la parte europea y James Franco, “Spiderman”; por la norteamericana, hacen un tandem popular y económico para esta producción euro norteamericana.
Un estilo: la película es un relato de amor, pérdidas y aventuras sobre aquellos jóvenes llenos de valor que se apuntaron como voluntarios para luchar por la democracia.
El combinado de los tres elementos, consiguen una película para pasar el rato con las pipas y las palomitas. Disfrutaremos de escenas aéreas menos frecuentes que las persecuciones automovilísticas y tendremos una narración que, en este caso, vamos a ir descubriendo por nosotros mismos sin la ayuda del guión o de la interpretación. La continuidad de las secuencias presentadas, nos puedan un producto ágil o pesado y… entre que el argumento no es brillante y el desarrollo fílmico carece de garra cinematográfica el resultado es un tanto plomizo.
Para pasar la tarde sin más. |
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