Al principio de todo me pregunte una sola cosa: ¿cómo se hace un musical? La verdad que absolutamente nadie lo sabía, porque incluso en todas las escuelas de cine por las que he pasado nunca nadie tenia unos datos fijos de cómo hacerlo. Decidí verme todos los musicales hechos en este mundo y reinventarme el mío.
En primer lugar un argumento de comedia. Segundo, buscar los giros en el guión. Tercero encontrar las canciones adecuadas para cada personaje y cada giro de su historia dentro del guión. Busqué entre más de 300 éxitos en castellano y así fue como encontré las canciones o, como decimos los músicos, ellas me encontraron a mí.
Ya teníamos los temas: resolvían y avanzaban en la historia. Ahora quedaba, encontrar unas buenas adaptaciones, una buena producción musical, unos interpretes singulares, unos músicos adecuados, arreglistas, etc, etc. (casi nada). Para ello busque a “Queco” (músico, autor, productor, interprete, ejecutante). La verdad que no me costó mucho. Le propuse el proyecto, y de inmediato empezó a añadir ideas y propuestas, porque le entusiasmó tanto como a mí. A partir de este momento empecé a trabajar con él en todo lo necesario para elaborar la parte musical.
Las canciones se adaptaron a distintos estilos pero siempre con un toque flamenco en la voz y eso resultó en algo que nos gustó bastante, además de ser un terreno donde “Queco” se maneja como nadie. Buscar los intérpretes ha sido una labor de investigación y mucha intuición, porque no solo había que encontrar el timbre de voz parecido, también la personalidad. Finalmente, dimos con las excelentes voces de Carmen Linares, Pastora Soler, Raimundo Amador, Tomasito, India Martínez, y Carmona, que completaron las partes de puro musical. Pero todavía nos quedaba por darles cara y estilo al grupo okupa que comenzaba y terminaba tocando en la película. Para ello elegimos una formación que se adaptó como un guante a lo que necesitábamos: “Los Aslandticos” que poseen un estilo muy básico en sonidos, letras de la calle, que suenan a siempre y con estilo visual perfecto para los personajes.
Y después de notas, botones, días, guitarras, agobios, infusiones, dolores, espidifenes, risas, meses, sueño, bocadillos, mezclas, caféles, llegó la música, algo fundamental para la vida y para este tipo de películas. |