| | | Guardando Las Apariencias |
(Saving Face, 2004)
EE.UU. - 91 minutos Drama - Romance
Director: Alice Wu
Actores: Michelle Krusiec, Joan Chen, Lynn Chen, Jin Wang, Guang Lan Koh, Jessica Hecht, Ato Essandoh, David Shih, Brian Yang, Nathanael Geng, Mao Zhao
Producción: Teddy Zee, James Lassiter, Will Smith Distribuidora: Columbia TriStar Film España
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| Sinopsis |
Para Wilhelmina "Wil" Pang, neoyorquina de 28 años, la vida es una representación de juegos malabares entre una prometedora carrera como cirujana y sus responsabilidades como hija obediente. Al igual que la línea 7 del metro que la lleva a visitar a su familia china una vez por semana, Wil está permanentemente en tránsito entre dos mundos. Las expectativas de la sociedad de Flushing, Queens, de la que procede, y su propio deseo de alejarse de ella han logrado que Wil esté satisfecha con la vida paralela que ha optado llevar, a pesar de que ello conlleve un involuntario juego de charadas con su madre viuda y el viejo mundo que ésta representa. El baile de máscaras es cómico incluso en su dolor, ya que Wil tolera las citas semanales que su madre le organiza para que se relacione con buenos partidos americanos de procedencia china en las reuniones sociales chinas de los viernes; sin embargo, cuando la máscara de Ma se resquebraja por primera vez, enseguida todo se convierte en una farsa.
Una noche, Wil vuelve a su casa y se encuentra a Ma en la puerta, embarazada. Deshonrada por la comunidad china, y sin ningún lugar adonde ir, Ma se traslada a vivir con su hija, lo que pone en dificultades a Wil para alimentar su relación en ciernes con la maravillosa bailarina Vivian. Cuando sus cuidadosamente compartimentados mundos chocan, Wil se ve obligada a buscar un marido para su madre, a apaciguar a su novia, y a escoger entre romper un ciclo basado en mantener las apariencias o arriegarse a perder a la chica que ama.
Guardando Las Aparienciases una comedia romántica acerca de una hija que lucha por entender el corazón de su madre, lo cual, al final, le permite entender el suyo propio. Es la historia de amores sobreentendidos, tabúes culturales y contemporáneos, y el viaje interior que realizan dos mujeres para intentar vivir su vida con franqueza.
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| Peli Recomendada por: |
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| Notas de produccion |
Me fascina la ineptitud humana. Raras veces observo el mundo en términos de bien y mal, correcto o incorrecto; creo que la mayoría de la gente se esfuerza en hacer lo correcto. Que “lo correcto” sea tan a menudo lo erróneo, a veces es trágico y a menudo muy, muy divertido. Mis historias preferidas surgen de personajes buenos pero condenados al fracaso que, desesperadamente, tratan de hacer lo que consideran que es mejor en cada situación determinada– y la situación sigue empeorando. Los personajes no le encuentran la gracia a nada de esto; nosotros, como público, nos reímos porque nos reconocemos: en su situación puede que lo hiciéramos (y quizás ya lo hayamos hecho) peor.
Lo que me interesa es nuestra capacidad para verlo así, a pesar de que, no obstante, cometamos los mismos errores. Es gracioso que una especie tan cualificada– nuestra biología aventaja a nuestras circunstancias de forma que, la inmensa mayoría de nosotros, somos muchísimo más ágiles física e intelectualmente de lo que precisa nuestro trabajo diario– esté tan perdida en lo que a las emociones se refiere, en las relaciones con los demás. En la cadena de la evolución, desde los peces hasta los monos y hasta nosotros, somos el tipo con gafas que no se atreve a pedirle a la chica que salga con él. Especies anteriores desparecieron a causa de hambrunas y enfermedades; nosotros podríamos ser los primeros en perecer por falta de autoestima.
En Guardando Las Apariencias hay un momento en el que la hija percibe la vulnerabilidad de su madre por primera vez. Definitivamente, la madre se niega a acudir a la cita a ciegas que su hija le ha conseguido. La hija reacciona tratando de lograr que su madre se prepare; está segura de que la situación se puede remediar si logra que mamá se ponga el vestido apropiado, se peine de la manera apropiada. Cuanto más intenta arreglar las cosas, peor. Lo que su madre quiere en el fondo es consuelo: tiene miedo. La situación es cómica. ¿A la hija le importa? Sí. ¿Está intentando hacer lo corrcto? Sin duda. ¿Funciona? No. Sólo cuando alza las manos y se rinde, surge la verdad. Y con ella, la conexión que las dos mujeres buscaban inconscientemente.
Escribí Guardando Las Apariencias como una carta de amor dirigida a mi madre. El personaje de Ma empieza la película como una mujer que, aparentemente, ha realizado todas las decisiones importantes de la vida; a sus 48 años ha llevado una vida formal y ahora, fundamentalmente, vive para morir. Que al final rompe con las tradiciones y vive según sus principios es un triunfo que quería que mi madre –y el mundo– viera. Supongo que si hay algo que que intento decir con la película es que, independientemente de quién seas –asiático o negro, gay o heterosexual, joven o viejo– básicamente, lo que quiere todo el mundo es amar; y que la oportunidad puede surgir en cualquier momento de la vida que uno se proponga. Hice Guardando Las Apariencias porque quería que mi madre supiera que nunca es demasiado tarde para enamorarse por primera vez. Y que no siempre es cuando hacemos las cosas bien, sino que a veces es cuando nos equivocamos, cuando emprendemos el camino que nos permite adentrarnos en el que nos corresponde. |
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